domingo, 21 de noviembre de 2010

Santiago.

Su voz se superpone a la música. el habla y me pregunta por que me gusta tocar la guitarra.
En ese momento no se bien que contestarle, me pide de regalo una pelotita y se la doy, al rato hace lo mismo con una púa amarilla.
Se sienta en la mecedora conmigo y me pide que le ponga los autitos para que juegue.
De la nada viene me abraza y me pregunta:
¿Hasta donde me queres? por que yo te quiero hasta el cielo.
Yo le digo que hasta el infinito o cualquier otra cosa que se acostumbra a decir en esas situaciones.
Luego a la respuesta se va corriendo a buscar algún juguete, sabiendo que es verdad.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La vida a lo Weber.

No voy caer mas bajo que vos, no voy a levantar las copas por qué no estas.
Tampoco voy llorarte con tristeza, Voy a darte mi peor indiferencia.
Prefiero hablar de lo que fue mi día o de como va a estar el tiempo mañana.

Era obvio que esto iba a pasar, recorrer el otro borde del espiral y llegar de nuevo al centro.
Hoy aprendí sobre las rutinas y la libertad absoluta,
de que estamos adentro de una jaula de hierro, sin darnos cuenta.
Dicen que de vez en cuando aparece alguno que la va a abrir, pero también se termina rutinizando.

Yo siento lo mismo (en otra dimensión)
también estoy en una jaula de hierro
Puedo decirle todo, hasta un cierto punto,
puedo darle afecto, pero por un rato,
puedo quererla, pero no demasiado,
Espero que aparezca algún movimiento astral, algún sentimiento nuevo con características carismáticas.